Wednesday, July 26, 2006

EL ÚLTIMO, CREO

RESACA

“El rey de la noche”, “el alma de la fiesta”. Cosas así escuchó al otro día, todo el día, después de la cena de fin de año. Pero él sonreía nomás, como haciéndose el tonto. Porque tres horas antes de llegar a la oficina, en casa, lo que más se repetía era “desconsiderado”, “borracho” y “separación”. Pero para entonces reaccionó diferente. Y al terminar el día, lo que escuchó más clarito fue: “Señor, acompáñenos por favor”. Ya no se pudo hacer el tonto.

Tuesday, July 25, 2006

SELECCIÓN

PERSPECTIVA

Era su primer fin de semana libre. Fin de semana de fuertes lluvias y vientos, causantes del mismo daño de todos los años por allá por donde está su casa. Cuando llega, la niña está enferma, la casa mojada y el marido desempleado. María respira hondo antes de ponerse manos a la obra. No descansa un minuto cuando ya es lunes y debe partir al trabajo. Pasan dos horas y ya está sirviendo el desayuno, repentinamente hipnotizada por la vista que ofrece la casa de don Juan Pablo: cielos despejados con la ciudad de fondo limpia, diferente, civilizada. Lejana.

WELCOME BACK

Se encontrarían donde jugaron cuando niños. El que venía del sur por poco no reconoció el barrio; el de Santiago, lo justificó diciendo “el progreso”. Fueron por un trago; Pablo sugirió un bar, Ignacio una disco. Conversaron, rieron y se repitieron que estaban casi iguales que antes. Casi. Al momento de pagar, Pablo dividió la cuenta en dos. Fueron a una fiesta. Pablo saludaba a todos de beso. Ignacio se rezagaba: todo le parecía sacado de una película. Incluida la sospechosa forma de bailar de Pablo, que pasado de copas, no paraba de toquetearse con un modelo brasileño.

UN SÁBADO CUALQUIERA

Íbamos de la mano, sin apuro, hacia el patio de comidas del mall. Un tipo muy extraño nos pasó a llevar sin voltear para disculpas. Llevaba un papel, como si fuese a reclamar con boleta en mano… No olvidaríamos su rostro. Y bueno, nos sentamos, conversamos y planeamos un futuro juntos, como siempre. De pronto, un fuerte estruendo a pocos metros. Una persona se había lanzado desde el tercer piso. Me acerqué y de su bolsillo salía una carta; la tomé tiritando, sólo para atisbar las palabras “no” y “futuro”. A continuación pensé: quizá sea hora de casarme.


POR QUÉ NO

Y un día me decidí. Después de compartir varios meses, de lunes a viernes, un viaje de cincuenta minutos cada noche, me armé de valor y la abordé con el par de ojos verdes que me dejó mi viejo y mi mejor sonrisa matadora: “La he visto arriba de esta micro por harto tiempo ya. Sé dónde se sube y dónde se baja. ¿Podría saber su nombre?”. La respuesta no permitiría medias tintas. Pero la lola, como aterrada por un segundo, sólo atinó a pagarme el boleto sin esperar el vuelto.

MORTALMENTE PARECIDOS

El “Chino” Mario aprovechó su día haciendo lo que mejor sabe: delinquir. Asimismo, el cabo Mendoza no ha descansado un minuto del suyo trabajando para lo que es bueno: proteger. Por esas cosas del destino, el “Chino” Mario y el cabo Mendoza se encuentran frente a frente, pero en veredas opuestas. Llegado el momento de actuar, uno de ellos tira del gatillo. ¡Bang! Uno piensa en su hija; el otro, en su futura esposa. Y mientras el herido agoniza en el hospital, una madre le llora a Dios por el perdón de estos hermanos.

Friday, July 14, 2006

NUEVO APRONTE

Lo reconozco, quiero ganar. Con esta sería la quinta vez que participo, y sólo el año pasado saqué un lugar. Lo natural sería pensar que un cuento bien escrito, original y ligado a la temática tendría posibilidades, pero la verdad es que cualquier cosa puede pasar. Los jurados cambian y, por lo que he escuchado, es muy improbable que lean todos los cuentos, o al menos que los jurados estrellas (escritores de moda, consagrados y por consagrar) lean los casi veinte mil que llegan. La verdad es que uno debe observar con atención. Estuadiar las cosas. Es el único método que conozco. Todos los ganadores, desde el año 1 hasta el año pasado, han coincidido en reflejar una desgarradora realidad, donde no queda mucho espacio para rescatar optimismo, una pizca de luz. Los más humorísticos son relegados sólo a las menciones honrosas. Tampoco ganan los que hablan de una realidad únicamente atribuible a Santiago, y no, por ejemplo, a otra urbe del planeta. Aunque se trate de Stgo en 100 palabras, la temática -estoy seguro- debe ser de la vida urbana universal. Si es que quieres ganar, claro. Otro hecho: avanza en el relato naturalmente, desarrollando una situación, una realidad, guárdandote un giro imprevisible para la última línea. Pero quizá nada de esto funcione para este año, por lo que no me queda más que tratar de escribir algo bueno en no más de 100 palabras. Después de 6 versiones, con miles de intentos por año, ¿qué me queda por explorar? Sólo ellos lo saben y están esperando. Como dice el dicho campesino, "lo que es bueno es bueno, y lo que es malo es malo". Quizá me doy muchas vueltas y deba tomarlo como consejo. Este es otro intento.

POR QUÉ NO

Y un día se decidió a hablarle. Después de compartir por más de 8 meses, de lunes a viernes, un viaje de cincuenta minutos cada noche, Ulises se armó de valor y la abordó con sus ojos verdes bien abiertos: “Te he visto arriba de esta micro por harto tiempo ya. Sé dónde te subes y dónde te bajas. ¿Puedo saber tu nombre?” La respuesta no permitiría medias tintas. Pero la chica, aterrada por un segundo, sólo atinó a pagarle el boleto sin esperar el vuelto.

Monday, July 10, 2006

EL 1%

VEREDAS OPUESTAS

El “Chino” Mario aprovechó su día haciendo lo que mejor sabe: robar. Asimismo, el Cabo Mendoza no ha descansado un minuto del suyo trabajando en lo que es bueno: cuidar la ciudad. Como unidos por el destino, El “Chino” Mario y Mendoza se encuentran frente a frente, pero en veredas opuestas. Llegado el momento de actuar, uno de ellos tira del gatillo. ¡Bang! Uno piensa en su hija, el otro en su futura señora. Y mientras el herido agoniza en el hospital, en la pobla no hay acuerdo sobre quién es el héroe y cuál el villano.



Notas aprte:
1.- Aún no estoy seguro del final.
2.- Tampoco del título. Se me ocurre que puede ser llamado "Vecinos", "Otro día más", "Habitantes", etc.
3.- "Cuidar la ciudad" no me convence del todo. Antes puse "atrapar a los malos".

Friday, July 07, 2006

EXPECTATIVAS

Creo que nunca me había metido tanto en un mundial. No sé por qué, supongo que por las altas expectativas. Que Ronaldinho, Messi, Cristiano Ronaldo, Henry, Rooney, etc., un puñado de jugadores que prometía fútbol, magia, historia al fin. Pero nada. Este mundial ha sido raro: por un lado ha sido el con más goles; por otro, el mundial donde nadie ha brillado por sobre nadie. He visto, eso sí, los desdoblamientos más sobrehumanos en cuanto a capacidad física. He visto, también, como la altura ya pasó de ser una excepción para convertirse en una regla. Hoy mismo leía a Guarello decir algo al respecto. He visto prevalecer el oficio por sobre el entusiasmo. Como en la vida misma, he visto que todo lo que sube tiene que bajar, y si se ha subido más que nada y nadie, tienes que bajar como nadie: a costalazos. Los brasileños, eternos favoritos, hoy han caído como nadie. Nunca antes una marca se había tomado al equipo entero para servir a sus propósitos. Nike lo ha hecho con la selección de Brasil desde hace un par de años, hoy incluso con una campaña dedicada a su juego, a su estilo, con una frase de campaña en portugués: Joga Bonito. ¿Pero es suficiente jugar bonito para ganar un mundial? Al parecer, no. Sin duda que tanta parafernalia marea. Tampoco lo es la juventud. Alemania, con plantel joven y enérgico, ha llegado a lo más alto que pudo hasta caer frente a los más zorros: los italianos. Con un juego deslucido, Italia no desespera. Tampoco espera, hace lo suyo, lo que sabe. Y juega como si la vida dependiera de ello. ¿El resultado?, eso mismo: resultados. Y de entre tanta expectativa, surge la realidad. Francia, a quien nadie tenía por favorito, se ha ido abriendo paso yo creo más por lo tranquilizador que debe ser no tener a millones esperando a que hagas maravillas que por los pies de Zidane. Como en la vida misma, mientras los focos y miradas estén sobre los demás, tienes la pista libre para improvisar algún paso ganador.
A estas alturas, los focos ya están en los dos equipos. Y si me preguntan a mí, espero bailarines flexibles y sueltos, a ver si gana el que baile mejor. Pero ya sabemos que como en la vida, la justicia en el fútbol es ciega, sorda y muda.

Monday, July 03, 2006

DÓNDE ESTÁS

Se acercan dos concursos literarios los cuales me interesan mucho. En uno he participado como 4 veces, y en la última versión quedé finalista. En el otro nunca he participado, ni siquiera he intentado nunca un cuento de esos. Me queda menos de un mes para el de 100 palabras, del Metro. Y menos de dos meses para el de cuentos eróticos, de la revista Caras. Lo malo de todo esto que tengo tiempo. Casi un mes para 100 palabras o menos es harto tiempo, sobre todo para alguien que ya le agarró el ritmo al asunto. Sin embargo no la encuentro. Me he dado al menos dos minutos, sentado en la micro, frente al computador, para pillar alguna trama diferente. Pero nada. Con lo erótico el trabajo se me hace más distante, pues no sé muy bien qué sería considerado erótico. La única vez que me leyeron un cuento erótico (porque fue en clases de la Universidad), me leyeron Señorita Cora de Cortázar. A opinión del profesor, que el chico en cama se pasara rollos con la enfermera y que nunca pasara nada era tremendamente erótico. Yo le creí. Yo sé que para lograr cualquier cosa en la vida hay que ponerse de cabeza, que para hacer algo bien se requiere un 99% de trabajo duro y un 1% de inspiración, aún así, no encuentro ese 1%, que para mí, en este momento, puede encender la mecha; iniciarlo todo. Los días valen oro, y avanzan sin piedad. Y ese 1% es lo que me está faltando para ganale al tiempo.