QUÉ CHOROS SOMOS
Hoy caminando por Providencia me topé cara a cara con el descontento juvenil de estos tiempos: el mechoneo. Año tras año vemos desfilar a muchachos impregnados de lo peor de nosotros mismos. Deseosos de hacerse notar por su icansable capacidad para sorprender, planean conciensudamente el plan.
Estudiantes de ingeniería, periodismo, publicidad, sicología, etc., ponen a prueba todo su potencial creativo a través de un inolvidable desafío: pedir plata en la calle. Para dar más colorido, han llegado a alturas insospechadas de ingenio: bañarlos en jugo de pescado. Y qué decir de la supuesta búsqueda de originalidad que requiere el ritual. Desde el instituto más modesto hasta la universidad privada más elitista llevan a cabo el mismo y repetido jueguito. La juventud, ah. Me queda claro de que, al ver año tras año lo mismo, no es pasarlo bien lo que se pretende. Sencillamente se trata de no rebanarse mucho los sesos, y hacer lo que todos hacen. Y no involucrarse, pues los que actúan en esta obra son sólo los chicos de primer año, quiénes deben divertir a un público chato, voyerista y hambriento de hardcore.
Para ellos, la siguiente pregunta: cuando en las discotheques ponen algún ritmo que se baila en coreografía, ¿te unes o te haces a un lado?
Estudiantes de ingeniería, periodismo, publicidad, sicología, etc., ponen a prueba todo su potencial creativo a través de un inolvidable desafío: pedir plata en la calle. Para dar más colorido, han llegado a alturas insospechadas de ingenio: bañarlos en jugo de pescado. Y qué decir de la supuesta búsqueda de originalidad que requiere el ritual. Desde el instituto más modesto hasta la universidad privada más elitista llevan a cabo el mismo y repetido jueguito. La juventud, ah. Me queda claro de que, al ver año tras año lo mismo, no es pasarlo bien lo que se pretende. Sencillamente se trata de no rebanarse mucho los sesos, y hacer lo que todos hacen. Y no involucrarse, pues los que actúan en esta obra son sólo los chicos de primer año, quiénes deben divertir a un público chato, voyerista y hambriento de hardcore.
Para ellos, la siguiente pregunta: cuando en las discotheques ponen algún ritmo que se baila en coreografía, ¿te unes o te haces a un lado?

3 Comments:
no correspondo al público a quien preguntas... pero respondo igual: me uno! obvio... las coreografías son algo muy humano, muy propio, muy "nuestro"... que taaanta alharaca??
era sólo una pregunta. yo no me uní nunca, debe ser porque me creo muy la raja.
jajajaja..pues para mi el mechoneo es el acto de reflejar en resumen como la U te deja el alma de carcomida , sucia, hedionda etc, es decir listo para ingresar a la machina y sobre lo de las coreografías, pienso que me uno, la verdad nunca fui a un lugar donde tocan musica que no me gusta.
un gran saludo, se espera la optra parte de camila. ¬¬
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